[THE NOTES] – BTS LOVE YOURSELF ‘ANSWER’

Seokjin – 3 de agosto del año 22

Abrí la puerta y fui hacia el trastero que había en la clase. El hedor a polvo enmarcaba esa noche de verano. En ese momento, experimenté algunos flashbacks: recordé los zapatos brillantes del director, la cara de Namjoon cuando miraba desde la puerta, el día que ignoré a Hoseok y volví solo.

Siento escalofríos y me duele el corazón. Tengo una sensación que me hace agonizar de dolor; no sé cómo llamarla, porque no es enfado y tampoco miedo. La señal es clara, tenemos que irnos.  Sin embargo, como si supiera qué me está pasando, Taehyung toma mi brazo: “Hyung, inténtalo un poco más. Intenta recordar qué pasó”.

Me quito de encima las manos de Taehyung y me giro. Hemos andado bajo el sol durante horas, estamos exhaustos. Los otros me miran como si no supieran qué decirme.

Recuerda.

Lo que Taehyung me ha dicho sobre la memoria no tiene sentido. Que yo hiciera eso, que eso me ocurriera a mí… algo que hicimos juntos. Puede ser que ocurriera. Creo que lo hicimos. Pero los recuerdos no son algo que siempre puedas entender o aceptar. No aprendes de las experiencias de los demás. Los recuerdos son algo que queda intrincado en tu mente, corazón y alma. Pero, en mi caso, los recuerdos que tengo en ese lugar… solo son malos. Situaciones que me hicieron sufrir y desear escapar.

Taehyung y yo nos peleamos porque no quiere que me marche, pero ambos estamos cansados. Huir o luchar… ninguna opción parece buena, ambas me ahogan. De repente, Tehyung y yo chocamos. Mis hombros se golpean contra un muro y me caigo tras perder el equilibrio. Al principio me encuentro desorientado, no sé qué ocurre y no puedo ni abrir los ojos ni respirar debido al polvo que cubre el lugar. No puedo para de toser.

“¿Estás bien?”

Mientras trato de levantarme, lo que creí que era un muro, cede. De repente vemos un gran espacio entre las paredes y nos quedamos quietos durante unos instantes. Alguien habla: “hemos pasado tanto tiempo aquí… y nunca supimos que había un hueco entre los muros”.

¿Pero qué era todo aquello? Mientras el polvo caía,  pudimos ver que había un armario en el nuevo espacio. Namjoon lo abrió, dentro había un cuaderno. Namjoon comenzó a leer la primera página mientras yo contenía el aliento. El papel parecía bastante antiguo y tenía un nombre escrito: el nombre de mi padre.

Le arrebaté el cuaderno a Namjoon ante su expresión de sorpresa y me di cuenta de que estábamos leyendo el diario de mi padre. En él recogió los momentos que pasó con sus amigos en el instituto. No escribió todos los días, había meses en los que no contaba nada, así como páginas que tenían manchas de sangre.

Sé que mi padre vivió una situación igual a la mía. Cometió un error y corrió y corrió para solventarlo. Mi padre escribió en su diario todos los errores que cometió. Terminó rindiéndose y falló. Olvidó, ignoró y evitó sus problemas. Perdió a sus amigos.

En la última página solo figuraba una fecha y, el resto, estaba cubierto por una mancha tinta oscura que había traspasado un par de páginas. Es como si la tinta simbolizara el fracaso de mi padre.

Después de unos instantes, todo se volvió muy confuso. Sentí cómo una brisa fresca atravesaba la ventana y me di cuenta de que estaba amaneciendo y estábamos viviendo el momento más oscuro del día, aquel que se produce justo antes de que salga el sol. Mis donsaengs, Namjoon incluido, estaban a mi alrededor, durmiendo. Miro al techo y recuerdo ver el nombre de mi padre escrito por aquí en alguna parte.

Por encima, veo una frase escrita: “todo empezó aquí”. Cuando cierro el diario, siento algo que se extiende desde la punta de mis dedos. Creo que puedo leer lo que hay debajo de la mancha. Siento como si el sol estuviera a punto de salir, pero la noche aún no ha terminado. La oscuridad y la poca luz que entra por la ventana se entremezclan y me permiten ver las palabras que se esconden bajo la tinta negra.

El diario contiene palabras que van mucho más allá de lo que mi padre escribió. El diario simboliza también las cosas que decidió olvidar, en las páginas se pueden ver los escritos que mi padre decidió arrancar. Los trazos del bolígrafo siguen ahí, aunque las letras no estén. El miedo, la desesperanza de mi progenitor y su desesperación se hacen presentes a mi alrededor. El diario contiene un reflejo del alma de mi padre. Cuando lo cierro, lloro.

Les miro, a todos. Quizá teníamos que volver aquí. Todo empezó aquí. Me he dado cuenta de que disfrutar el mero hecho de estar juntos, de poder reír juntos… El error que cometí, aquel que quizá no pueda confesar nunca, permanece como una cicatriz. Creo que todas estas cosas no son casualidad.

Al final del día, teníamos que volver aquí. Así que repasaré todos los errores que he cometido e intentaré encontrar el significado del dolor y la agonía. Y quizá, así, esté cada vez un poco más cerca de descubrir cómo es mi alma.

Source: BigHitEnt

Trad. Inglés: milktae_jpg

Trad. Español: BTS Spain

Si vas a tomar la traducción por favor respeta TODOS los créditos

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