[ARTÍCULO] 19/12/17 – Un día en la vida de BTS

Los gritos comienzan en cuanto empiezan a verse algunas maletas. En cuanto se atisba una cabeza coronada por un cabello de color grisáceo por encima del muro que separa, a lxs fans, del grupo más grande de Corea. Entre toda la histeria, los siete miembros de BTS cruzan el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles flanqueados por personas cuyas camisetas rezan “Staff del evento”. Los chicos sonríen, saludan y, como si fueran de la realeza británica, atraviesan las hordas de fans hacia sus vehículos, que los conducirán al corazón de la fama americana.

A mediados de noviembre, BTS aterrizó en EEUU, provenientes de Corea del Sur, y auspiciados por el fervor de sus admiradorxs. Se trata de un grupo de fans bastante diverso que se hacen llamar ARMYS (abreviatura de “Adorable Representative MC for Youth)”. El grupo ha llegado a América para aparecer el shows de gran envergadura: desde el aeropuerto viajan al show de James Corden; actúan en Jimmy Kimmel al día siguiente y, finalmente, conocerán a Ellen Degeneres. Esta última comparó su llegada con la de los Beatles en 1964. Pero el objetivo principal de BTS es cantar “DNA” en los American Music Awards, una actuación que les llevó a liderar las búsquedas de Google y a sentar un récord Guinness por su presencia en Twitter.

El líder del grupo, RM, tiene 23 años y es ambicioso. Compara este viaje con estar “surfeando en una gran ola”. Sin embargo, a las 9 de la mañana, el día después de que BTS aterrice, en el ambiente se palpa espíritu de trabajo.

Estamos en un estudio para ensayar, cuando los representantes de los AMAS llegan para realizar algunas fotos promocionales en el aparcamiento. El animado J-Hope, de 23 años y una vez campeón de street-dance, camina con sus brazos en alto gritando “¡Hola, AMA! ¡Guau!”. El resto de chicos se acerca de forma más silenciosa y los estilistas, traídos de Seúl, los preparan por turnos sobre el asfalto.

En cuanto a Jimin, tiene 22 años. Es el más guapo y travieso, antiguo bailarín de baile moderno. En estos momentos se está afeitando la barbilla mientras una mujer sujeta un espejo. Mientras arreglan en pelo de V, el chico con los ojos siempre abiertos que tiene 21 años. Estudió en una escuela de arte y debutó en pantalla el año pasado en un drama histórico. Otro hombre utiliza un palillo para quitar algo de los dientes de Suga quien, como RM, empezó su carrera como rapero underground.

El cantante principal, Jungkook, es maquillado con eyeliner. Tiene 20 años, es un devoto belieber y comenzó en BTS con 15 años. Mientras tanto, Jin se agita un poco debido al frío. Tiene 25 años y aspira a ser actor; es tan guapo que una agencia le dio su tarjeta mientras caminaba por la calle. Su equipo es enorme, pierdo la cuenta en la treintena. Hay managers, publicistas, un coreógrafo, un masajista, el intérprete, peluqueros, camarógrafos, personal de seguridad y conductores con pinganillos.

En su país natal, BTS rompe sus propios récords – tanto en las visitas de sus vídeos, como en las pre-ventas de sus álbumes, así como en su posición en las listas musicales – y esto se está expandiendo a otros países. Su nuevo disco, Love yourself: Her (que cuenta con una canción escrita por Andrew Taggart, de The Chainsmokers), llegó a lo más alto de las listas iTunes en 73 países. Asimismo, BTS se ha convertido en el primer grupo coreano en ganar tal popularidad en América: su colaboración con Steve Aoki – el remix de Mic Drop – ha llegado al top 40 en la lista Billboard Hot 100.

“Tenemos mucha suerte de poder vivir en 2017” – dice RM, el único que puede mantener una conversación en inglés – “cuando twitteamos algo, se traduce a más de 30 idiomas”. Las letras de sus canciones – en coreano en su práctica totalidad, pero traducidas por portales como Genius – son un factor muy importante en su éxito global. Sus canciones hablan de temas como la depresión o la ansiedad. Transmiten ideas socialmente importantes como el empoderamiento femenino y la aceptación entre personas de diferentes orígenes. Incluso hablan de su lucha interna por seguir una ruta menos comercial para convertirse en “idols” (así se llama a las estrellas del K-pop).

Lxs fans de BTS se encuentran atraídxs por la empatía, honestidad e independencia del grupo; características que lxs fans de todo el mundo piden a sus artistas. Además, BTS consigue crear una mezcla de estilos que producen, en muchas ocasiones, ellos mismos.

Después de la sesión de fotos, los chicos van a ensayar para su actuación en los AMAs. Desde el silbido con el que comienza DNA, se vuelven uno solo. Jin se mueve con precisión, otros bromean entre ellos – Jimin agarra el trasero de Jungkook después de que este haga un giro de ballet – pero todos están concentrados. Una hora después, sobre las 10:40 de la mañana, beben agua mientras miembros del staff les refrescan y limpian usando toallitas. Jin cabecea en una de las sillas, pero el masajista le despierta rápidamente, masajeándole los hombros con el codo, lo que le provoca una mueca de dolor. Minutos más tarde, V aúlla de dolor mientras le curan una llaga que tiene por dentro de la mejilla. Más tarde, RM baila con un pañuelo con restos de sangre metido en la nariz –  es lo que tiene el jet lag y la constante actividad. Posteriormente, comen con abandono unas hamburguesas frías y patatas fritas.

BTS (acrónimo de Bagntan Boys, Bulletproof Boy Scouts en Corea) se formó en torno a la figura de RM y escogió a la mayoría de sus miembros por audiciones. El grupo pertenece a una compañía pequeña – Big Hit, dirigida por el letrista “Hitman” Bang Si Hyuk, quien co-fundó una de las llamadas: Tres Grandes agencias, JYP, antes de abandonarla – lo que les da cierto aire de “marginados”. A pesar de que BTS se ha sometido al sistema que rige el Kpop; es decir, vivir juntos y entrenar constantemente, RM asegura que BH ofrece a los artistas una libertad relativa.

BTS cuenta con un sentido único en lo que a fan service se refiere, habiendo construido verdaderas historias en torno a sus álbums. Por ejemplo, Wings – álbum del pasado año – está basado en Demian, obra de Herman Hessse (1919). Dicho concepto se refleja en las letras, estética y vídeos asociados al álbum. No sabemos qué hay detrás de estas tramas, pero es factible que RM, quien lee a autores como Murakami o Albert Camus, sea partícipe. “Intentamos crear nuestra propia atmósfera” – dice el líder – “basarnos en novelas de hace tanto tiempo puede ser arriesgado, pero creo que también es un acierto. Es como un pequeño regalo para nuestros fans. Es algo que no se puede encontrar fácilmente en los artistas americanos, por ejemplo”.

“Lo mejor de crear nuestro propio universo es que es expansible” dice Suga, el más reflexivo del grupo, a través del intérprete, “se basa en nuestras propias vivencias e intereses, por lo que podemos ampliarlo todo lo que queramos. Esto aporta más diversidad a nuestra historia y a la música que queremos hacer”.

¿Se sienten lo suficientemente libres como para escribir sobre la política coreana? RM dice que están trabajando en una canción que trata el tema de forma sutil, pero Suga advierte que el tema “es controvertido. Hay un riesgo de que algunxs jóvenes lo malinterpreten si sus sensibilidades no están completamente desarrolladas”. Él prefiere centrarse en promover el entendimiento en vez de “incitar al conflicto”. El resto del grupo permanece en silencio durante la entrevista, excepto para  agradecer a ARMY y admitir que están abiertos a nuevas colaboraciones. Como señala J-Hope: “sería un honor para nosotros”.

RM dice que, en vez de romper más récords, el objetivo del grupo es promover la individualidad, algo que no está siempre bien visto en su país de origen. “En Corea los estándares son: cásate y ve a una buena universidad” ¿Cómo pueden ellos difundir su mensaje? Sonríe. “Con mejor música y mejores actuaciones”.

Después de vender todas sus entradas en California, Chicago y New Jersey, BTS está planeando realizar una gira aún más grande en EEUU durante 2018. Se encuentran abriendo camino. En el caso de Psy, su éxito llegó de golpe de la mano de una canción muy popular; sin embargo, el ascenso de BTS en las listas americanas ha sido gradual y no parece que esto vaya a cambiar. Aunque en el pasado desecharon la idea de crear un álbum completamente en ingles, RM ha rapeado algunos versos en dicho idioma en sus colaboraciones con Wale y Fall Out Boy.

A las 13:30, se preparan para salir en Kimmel. Sigo a BTS desde el estudio de baile hasta el pasillo cercano a su vestuario. Allí hay una mesa plegable cubierta de anillos de plata, collares llamativos y pendientes. En el suelo hay un surtido de zapatillas Puma idénticas. Después de retocarse el peinado y dar los últimos retoques a su ropa, se meten en los coches sin problema.

Mientras pasamos por Hollywood Boulevard y nos metemos en la pequeña calle que nos llevará hasta el escenario de Kimmel, los vemos: miles de fans que explotan al vernos. Han estado esperando durante horas. El productor musical de Kimmel, Mac Burrus, me contó más tarde que un grupo de cinco adolescentes pasó dos noches en la calle, durmiendo en sacos de dormir.

En el camerino, por fin pueden relajarse. Suga y RM comen plátanos mientras Jin juega con su Nintendo Switch. Jungkook y J-Hope duermen apoyados el uno en el otro en el sofá. V permanece en el suelo mientras el masajista le descontractura el cuello, antes de sentarse en un sofá a ver “Carpool Karaoke”. Sobre las cuatro de la tarde, los productores traen a un par de madres de ARMYs para grabar un segmento en el que “vacilan” a sus hijas por FaceTime. Las hijas, que estaban en la cola, acuden al backstage y consigo hablar con ellas. Ambas descubrieron a BTS en YouTube. Adriana, de 24 años, está aprendiendo coreano de forma autodidacta, despacio pero segura, para poder entender a los chicos cuando hablan. Rosa, de 18, insiste “en la música no existe la barrera del lenguaje”.

A las 18:20, BTS se sube al escenario. Desde detrás del escenario, los gritos son ensordecedores. Un miembro del staff sonríe mientras murmura “esto es una locura”. Desde el lateral veo a los chicos cantar seis canciones que desatan las lágrimas entre algunxs asistentes. Mientras cantan “Save Me”, una canción que suena parecida a “Where Are Ü Now”, la multitud, coordinada empieza a corear “fanchants”. Gritan el nombre de cada miembro en perfecta sincronía y ritmicidad. Apenas puedo escuchar la música, así que hasta el final no me doy cuenta de que BTS no parece estar haciendo playback. Cantan y rapean cada trozo de la canción mientras bailan al compás.

Cuando todo termina, justo sobre las 19:00, un J-Hope exhausto se deja caer en el suelo fuera de la vista de su equipo y del resto de miembros, con los ojos muy abiertos y la respiración agitada. Después de 30 segundos, se levanta y se une con rapidez a sus compañeros de BTS, desapareciendo en el pasillo que desemboca en el camerino. Mientras da la vuelta a una esquina, se oye un chillido “¡Oh, Dios mío! J-Hope me ha mirado!”.

Source: Rolling Stone

Trad. Esp: BTS Spain

**Si tomas la traducción, por favor, respeta TODOS los créditos**

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.